WhatsApp y Facebook como mediación pedagógica en procesos de Orientación Socio Ocupacional

Investigación pedagógica

WhatsApp y Facebook como mediación pedagógica en procesos de Orientación Socio Ocupacional

WhatsApp and Facebook as Forms of Educational Intervention in Socio-vocational Guidance Processes

WhatsApp e Facebook como mediação pedagógica em processos de Orientação Sócio-ocupacional

Andrea Milena Lafaurie-Molina1
Paola Andrea Sinning-Ordóñez2
Jorge Alberto Valencia-Cobo3

1 orcid.org/0000-0002-6686-2194 Universidad del Norte, Colombia andreal@uninorte.edu.co

2 orcid.org/0000-0001-8125-8406 Universidad del Norte, Colombia psinning@uninorte.edu.co

3 orcid.org/0000-0003-1402-2369 Universidad del Norte, Colombia jvalenciac@uninorte.edu.co

Recibido: 08/02/2018
Enviado: 07/03/2018
Aprobado: 01/05/2018
Aceptado: 16/08/2018

http://dx.doi.org/10.5294/edu.2018.21.2.1

Para citar este artículo / To reference this article / Para citar este artigo : Lafaurie-Molina, A. M., Sinning-Ordoñez, P. A. y Valencia-Cobo, J. A. (2018). WhatsApp y Facebook como mediación pedagógica en procesos de Orientación Socio Ocupacional. Educación y Educadores, 21(2), 179-199 . doi: 10.5294/edu.2018.21.2.1


Resumen

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han producido transformaciones importantes en todas las esferas de la sociedad, permeando incluso la educación. Los procesos de Orientación Socio Ocupacional escolar que brindan las instituciones educativas a sus estudiantes se constituyen en espacios en los que las TIC y redes sociales pueden ser aprovechadas. Este artículo analiza el potencial que, como mediación pedagógica, ejercen las TIC y las redes sociales virtuales en los procesos de Orientación Socio Ocupacional (OSO) de estudiantes de bachillerato. Muestra los resultados del diseño e implementación de una propuesta de acompañamiento para el fortalecimiento de la OSO en una institución educativa de Barranquilla, en el que se usaron tales tecnologías. La metodología del estudio fue mixta, de tipo exploratoria y descriptiva, aplicando técnicas de recolección de información cualitativa y cuantitativa a estudiantes y orientadora. Entre los principales hallazgos se evidencia que las TIC y redes sociales virtuales utilizadas en los procesos de OSO crean nuevas formas de interacción y un entorno de aprendizaje enriquecido y participativo, donde se propicia que todos sean orientadores de sí mismos y apoyo de sus pares, y con ello se trasciende la forma tradicional en la que se ha llevado a cabo el proceso de OSO en las instituciones educativas.

Palabras clave: Barranquilla-Colombia, orientación escolar, orientación profesional, redes sociales, tecnologías de la información y la comunicación (Thesaurus Unesco).

Abstract

Information and communication technologies (ICT) have brought about important changes in every sphere of society, permeating even education. The socio-vocational guidance processes schools offer to their students constitute spaces where ICT and social networks can be used to advantage. This article analyzes the potential ICT and virtual social networks have as a form of educational intervention in sociovocational guidance (SVG) processes with high school students. It shows the results of the design and implementation of a proposal for guidance to strengthen SVG at an educational institution in Barranquilla where these technologies were used. The methodology of the study was mixed, exploratory and descriptive. Methods to collect qualitative and quantitative information from students and the guidance counselor were applied. The main findings show that ICT and virtual social networks used in SVG processes create new forms of interaction and an enriched and participative learning environment in which everyone is encouraged to be self-guided and supportive of their peers. This goes beyond the traditional way in which the SVG process has been carried out at educational institutions.

Keywords: Barranquilla - Colombia, school guidance, professional guidance, social networks, ITC (Unesco Thesaurus).

Resumo

As Tecnologias da Informação e da Comunicação (TIC) produziram transformações importantes em todas as esferas da sociedade, permeando, inclusive, a educação. Os processos de Orientação Sócio-Ocupacional escolar que as instituições educativas oferecem aos seus estudantes são constituídos em espaços nos quais as TIC e as redes sociais podem ser aproveitadas. Este artigo analisa o potencial que, como mediação pedagógica, as TIC e as redes sociais virtuais exercem nos processos de Orientação Sócio-Ocupacional (OSO) de estudantes do ensino médio. Mostra os resultados do projeto e implementação de uma proposta de acompanhamento para o fortalecimento da OSO em uma instituição educativa de Barranquilla, na qual foram utilizadas essas tecnologias. A metodologia de estudo foi mista, com enfoque exploratório e descritivo, foram aplicadas técnicas de coleta de informação qualitativa e quantitativa a estudantes e orientadora. Entre as principais descobertas, comprovou-se que as TIC e as redes sociais virtuais utilizadas nos processos de OSO criam novas formas de interação e um entorno de aprendizagem enriquecido e participativo, onde é possível que todos sejam orientadores de si mesmo e apoios dos seus pares, e, assim, é transcendida a forma tradicional na qual vem sendo levado a cabo o processo de OSO nas instituições educativas.

Palavras-chave: Barranquilla-Colômbia, orientação escolar, orientação profissional, redes sociais, TIC. (fonte: Thesaurus da Unesco).



La Orientación Socio Ocupacional en educación media

A lo largo de la vida, los seres humanos experimentan cambios o momentos de transición a nuevos escenarios (circunstanciales, ocupacionales, económicos, personales, entre otros). El término transición se adscribe a ruptura, cambio, desarrollo, evolución, crisis (Rodríguez, Miranda y Moya 2001). En el presente estudio nos centramos en las transiciones ocupacionales, es decir, en aquellos periodos de cambio en los ámbitos educativos y laborales, haciendo hincapié en la transición de educación media hacia los estudios superiores o hacia el mundo laboral. Este tipo de transición trae consigo preguntas complejas como "¿qué haré?" o "¿quién seré?", las cuales conllevan para el estudiante tomar una decisión transcendental para su vida con implicaciones personales, sociales y económicas. De acuerdo con lo anterior, Super (1980) en su modelo Career Life Rainbow señala que la elección de la carrera es un proceso multidimensional, resultado de los roles que integran a la persona y sus preocupaciones profesionales. Allí radica la complejidad a la que se enfrenta el estudiante debido a la influencia que pueden tener los roles desempeñados en su familia, comunidad y escuela.

Para efectos de este estudio, nos adherimos al concepto de Orientación Socio Ocupacional (OSO) planteado por el Ministerio de Educación Nacional de Colombia (MEN), teniendo en cuenta que en la literatura se encuentran otros términos denominados como orientación vocacional y orientación profesional. La OSO aborda dos aspectos que tradicionalmente incluyen los procesos de orientación, estos son: el conocimiento de si mismo (Tyler, 1994; Molina, 2001; Castañeda y Niño, 2005) y la identificación de las diferentes alternativas para tomar decisiones en la educación (Sears, 1982; Fitch, 1935). Pero, además, los procesos de OSO según el MEN (2013) le asignan un lugar explícito al término ocupacional, aspecto poco visible en los procesos de orientación vocacional y orientación profesional mencionados anteriormente. Con este componente se reitera la necesidad del conocimiento del mundo del trabajo, donde se puedan identificar los perfiles ocupacionales, junto con las actividades o tareas que ellos implican, es decir, decantar los diferentes sentidos que se le otorgan al trabajo.

Las estadísticas muestran que es en los primeros tres semestres de la educación superior cuando se presenta la mayor cantidad de deserción, de alrededor de 60% (MEN, 2009). Las causas se relacionan con la falta o escasa orientación en las instituciones educativas. De acuerdo con el plan sectorial (MEN, 2010), es una necesidad que los bachilleres reciban un proceso de preparación en y orientación sobre las ofertas educativas durante la transición de educación media a educación superior para reducir la deserción en el sistema educativo superior y así contribuir al progreso y prosperidad del país. En este orden de ideas, la OSO es una estrategia que promueve en los estudiantes la toma de una decisión informada y racional acerca de su futuro académico y ocupacional, a partir de bases firmes sobre educación y trabajo (MEN, 2013).

En este contexto, el debate actual sobre el acceso a la educación superior en Colombia, además de considerar las fórmulas para generar una oferta de programas de alta calidad que se articule con el sector productivo en todos sus niveles, requiere la discusión sobre la generación de mecanismos que garanticen la movilización de los estudiantes que culminan su ciclo de formación básica y media hacia la educación postsecundaria y al mercado laboral. En este punto emerge la importancia de la OSO, entendiendo esta como el conjunto de procesos y estrategias de acompañamiento a las personas, que les permite articular el conocimiento sobre sí mismas, sobre las oportunidades de formación y sobre el mundo de trabajo para tomar decisiones informadas y con miras a construir una trayectoria de vida-formación-trabajo satisfactoria, para si mismos, que aporte al desarrollo y bienestar de la sociedad.

La transición de la educación media hacia los estudios superiores o el mundo del trabajo es fundamental en la construcción de un plan de vida, y es allí donde un proceso de OSO se constituye como una herramienta que contribuye al descubrimiento de si mismo y brinda asesoría que permita la toma de decisiones acertadas no solo para elegir una carrera u ocupación sino para permanecer en ella.

Ahora bien, la OSO no se considera un factor exclusivo de cambio; sin embargo, una adecuada orientación puede llegar a tener efectos transcendentales en la toma de decisiones de los estudiantes y redundará en la construcción de un proyecto de vida que ayude a visualizar a los jóvenes su futuro, junto con las oportunidades de estudio y laboral, las áreas del estudio, las habilidades que se requieren, las necesidades del contexto y el conocimiento de si mismo.

A partir de lo anterior, se identificó la necesidad de desarrollar una investigación para el fortalecimiento de los procesos de OSO en las instituciones educativas respondiendo a las necesidades y exigencias del contexto. En este sentido, se propuso el diseño y la implementación de una propuesta de acompañamiento para el fortalecimiento de OSO en una institución educativa de la ciudad de Barranquilla a partir del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y las redes sociales virtuales 2. En este estudio, se consideró pertinente la incorporación de las TIC y redes sociales, teniendo en cuenta el mundo interconectado en el que se desenvuelven los jóvenes y las nuevas maneras de acercarse a la información y producir comunicación. Las redes sociales se definen como una amplia gama de plataformas o aplicaciones de la web 2.0 basadas en PC y dispositivos móviles, que facilitan diversas formas de comunicación y la posibilidad de compartir contenidos entre los usuarios registrados en el sitio a través de un perfil (Obar y Wildman 2015).

En general las TIC se han convertido en una nueva forma de comunicación porque transforman la manera como se accede y procesa la información. Estas nuevas formas de comunicación generan un cambio en la sociedad relativo a las maneras de participación y el rol que se juega dentro de los procesos comunicativos (Castells, 2013). Por esto, se considera que los procesos de OSO no deben permanecer ajenos a las nuevas maneras de participación e interacción producidas por las TIC y redes sociales virtuales. Watts (2002) afirma que las TIC pueden intervenir en los procesos de orientación por las nuevas oportunidades que ofrecen para la entrega de información y porque permiten que las personas encuentren nuevos recursos para responder a sus necesidades personales y profesionales, ya sean estas a través de comunicaciones sincronizadas, como el chat y las videoconferencias, o a través de comunicaciones asincrónicas, como el correo electrónico y los foros.

Los objetivos de la investigación fueron: 1) realizar una revisión de literatura que permitiera establecer un marco conceptual sólido en relación con programas de OSO en educación media y su relación con las herramientas TIC y las redes sociales virtuales; 2) diseñar una propuesta de intervención de la OSO mediada por las TIC y las redes sociales virtuales; 3) realizar un piloto a partir de la propuesta diseñada.


Una perspectiva de la integración de las redes sociales virtuales en la Orientación Socio Ocupacional

La revisión de la literatura permite constatar que el tema de la orientación ha vivido gran auge en el ámbito investigativo, pero no existen muchas referencias sobre el uso de las TIC y redes sociales virtuales en los procesos de OSO. Los pocos estudios encontrados van en dos direcciones: hacia iniciativas tipo ensayo (Peña, Pérez y Rendón, 2010; Abarca, 2013; Sobrado, Nogueira y García, 2013), señalando la importancia y transcendencia del uso de las redes sociales en este tipo de procesos; y las que plantean la utilización de los recursos del Internet en los departamentos de orientación (Muñoz y González, 2014; Romero y Montilla, 2015). En la primera perspectiva, las redes sociales se entienden como una estructura alojada en la web, a través de una identidad digital, que permite la comunicación e interacción con otras personas y grupos. Estas redes proporcionan espacios para que los individuos sean creadores activos de información, puesto que comparten, transmiten, discuten y contrastan ideas, opiniones, concepciones e imaginarios (Peña et al., 2010). Los alcances que han tenido las redes sociales en la sociedad comportan la necesidad de utilizarlas no solo para ocio y fortalecimiento de nexos sociales, sino como medio de comunicación y mediación pedagógica (Abarca, 2013). Algunos autores han hecho revisiones conceptuales que destacan la importancia de las redes sociales virtuales específicamente en procesos de orientación (Sobrado et al., 2013), señalando la importancia de las redes sociales en el proceso orientador, ya que se asume que los estudiantes son autónomos y reflexivos en las redes en las que participan y que a partir de sus propias experiencias pueden tomar decisiones fundamentadas sobre cómo orientarse y en qué campo, es decir, que ejercen como orientadores de su propio aprendizaje. Así mismo, pueden actualizar sus conocimientos para dar respuesta a sus necesidades y estar en sintonía con los cambios del contexto. En este tipo de bibliografía no encontramos evidencia empírica, pero si recomendaciones de su uso, con los argumentos señalados.

En la segunda perspectiva, de corte más investigativo, Muñoz y González (2014) identifican las características de las páginas web de los Departamentos de Orientación de Secundaria en 155 instituciones educativas en la provincia de Coruña, España, y analizan en qué medida se están incorporando aplicaciones de la denominada Web 2.0. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que no se están aprovechando al máximo la integración de las TIC en la orientación, debido a que la disponibilidad de diferentes herramientas para el asesoramiento online es muy limitada. Se destaca mayor utilización de las herramientas TIC para: escribir cartas e informes, contactar con los familiares del alumnado y actualizar los registros. Otras actividades, como la evaluación y el asesoramiento, se suelen realizar a través de procedimientos más tradicionales (el formato papel y el método cara a cara). De igual manera, en esta línea, Romero y Montilla (2015) estudian la situación actual de la utilización de las TIC en los departamentos de orientación pertenecientes a los centros educativos de secundaria de la provincia de Huelva, España. Los investigadores encontraron que los recursos utilizados son: Internet, correos electrónicos y páginas webs de orientación, seguidos de los programas básicos, como Microsoft Word, Excel o Access y de las presentaciones multimedia. Las herramientas menos usadas son las redes sociales, las webquest y las wikis. Otro estudio muestra los efectos de la utilización de las TIC en los procesos de orientación vocacional (Gómez, 2007). Esta investigación aplicó herramientas de orientación enriquecidas tecnológicamente, como página web, videos, Power-Point, programas informáticos, webquest en una institución educativa. Utilizaron, dentro del Programa de Orientación Vocacional y Profesional, una serie de herramientas, algunas de las cuales ya estaban comercializadas o accesibles a través de Internet y otras habían sido diseñadas para la institución educativa. Los hallazgos señalan la alta motivación por parte de los estudiantes en los procesos de orientación realizados, puesta de manifiesto en el gran número de visitas que tuvo la página web del departamento de orientación y en las peticiones de asesoramiento, información y materiales que se realizaron a través de ella, tanto de los alumnos de bachillerato como de sus familias; y la gran cantidad de copias que les fueron solicitadas de los programas informáticos de orientación y de los CD interactivos.

A partir de los anteriores estudios puede decirse que las TIC han ofrecido un potencial importante en los procesos de OSO. En lo concerniente a las redes sociales, la literatura revisada evidencia que todavía generan inquietud sobre las posibilidades de uso en los procesos de orientación o apenas se encuentra en su fase inicial. En el contexto colombiano, se reconoce la existencia de una iniciativa de OSO con TIC propuesta por el MEN en el Plan Sectorial de 2010. Es una herramienta virtual denominada "Buscando carrera" que brinda información a los bachilleres acerca de los programas de estudio para que se interesen por continuar su formación e ingresen a la educación superior. El sitio web está organizado en cuatro módulos: Mis intereses, Qué estudiar, En qué trabajar, Cómo financiar mis estudios. Esta herramienta brinda orientaciones para tomar decisiones con respecto a la pregunta e incertidumbre que surgen en los estudiantes sobre qué hacer después del colegio. Sobre esta herramienta virtual, Botello (2014) realiza una investigación exploratoria para conocer y caracterizar el grado de incidencia que ha tenido en los bachilleres de Colombia. Los resultados muestran que la incidencia del programa Buscando Carrera es más elevada para la población de menos recursos y que la distribución es desigual en términos geográficos. El autor lo atribuye a dificultades de conectividad en regiones del país, al no poder contar con la infraestructura necesaria para acceder a programas online. Del mismo modo, señala que los estudiantes de colegios con mayores recursos están usando otras formas de elección de estudios, como exámenes vocacionales.


Redes sociales virtuales y aprendizaje

La revisión de la literatura también permitió conocer la existencia de experiencias que integran redes sociales virtuales en procesos educativos, aunque no vinculan los procesos de OSO. Sin embargo, resaltamos su valor, porque enriquecen la mirada a las potencialidades del uso de las redes sociales en lo educativo, que de alguna manera pueden iluminar el camino en los procesos de OSO (García, 2008; Padrón, 2013; Martínez y Raya, 2013).

Para efectos de organizar las experiencias de OSO en redes sociales virtuales, se recabó información sobre las potencialidades de uso de las redes sociales virtuales. García (2008) señala que dos de los aspectos más importantes a resaltar de Facebook a la hora de trabajar de manera cooperativa es el grado de implicación de los alumnos en la red y la posibilidad de crear grupos de trabajo cerrados. El reto en esta experiencia de uso de Facebook como apoyo a la docencia consistió en la coordinación del grupo y en mantener la motivación de los estudiantes, de modo que se sintieran parte del grupo y participaran de manera activa. El autor señala que para este tipo de experiencias de apoyo de TIC en las asignaturas se requiere que el docente maneje adecuadamente los entornos 2.0 y conozca las técnicas de aprendizaje colaborativo. Por su parte, Padrón (2013) señala que con la aplicación WhatsApp se pueden desarrollar conversaciones con ventanas grupales, donde proponer temas de discusión que impulsen la reflexión y la argumentación entre los estudiantes y se resuelvan dudas y se reciba retroalimentación. Los resultados de la experiencia en el uso del WhatsApp mostraron que es posible la construcción de conocimiento en grupo. En esta experiencia, los estudiantes expresaban sugerencias de las clases, proponían actividades y temas por investigar o profundizar de la asignatura de manera más informal y sintiéndose participes del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por otro lado, Martínez y Raya (2013), en la experiencia con Twitter para una asignatura, encontraron que esta es una red adecuada y efectiva en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Además de desarrollar contenidos de la asignatura, los estudiantes favorecen sus competencias de búsqueda y selección de información en Internet, reflexionan en todo ello y ponen en juego la capacidad de síntesis y el cuidado de la expresión y la ortografía. En este sentido, los autores señalan que utilizar redes sociales propicia adquirir o desarrollar determinadas habilidades y competencias.


Componentes de la Orientación Socio Ocupacional

Una adecuada OSO mejora las posibilidades de tomar una decisión mejor informada sobre el proyecto de vida y además ataca de plano un problema estructural que afecta a todos los programas de educación superior en Colombia, como lo es la deserción, en especial si consideramos que la información entregada por el Sistema para la Prevención en la Educación Superior (SPADIES) revela que en el país el abandono de los estudios en las instituciones de educación superior (IES) se encuentra asociado no solo a bajos niveles de ingresos y competencias básicas que arrastran los estudiantes de la formación básica, sino a la poca o nula orientación vocacional y/o socioocupacional que reciben los jóvenes.

Hasta este punto se han tratado dos aspectos fundamentales del proceso de formación de capital humano regional y nacional: 1) la articulación entre el sistema educativo y el sector productivo y 2) los adecuados procesos de OSO. Estos dos factores juegan un papel decisivo en la mejora de la igualdad de oportunidades de desarrollo económico y social a nivel colectivo. En un contexto donde prima la desigualdad, el reto del desarrollo local y regional supone generar una fuerza laboral calificada y competente de cara a la mejora de las posibilidades de crecimiento y bienestar social, en especial cuando se ha apostado por la generación de competitividad como el camino a seguir para dicho desarrollo.

Para García, Moreno y Torrejo (1993), la orientación favorece el desarrollo del educando de forma integral, de manera que pueda ser autónomo y activo en la sociedad de la cual hace parte, teniendo además la posibilidad de ser agente crítico y transformador, y Bisquerra (1998) lo explica como un proceso dirigido a todo tipo de personas en todas las áreas de su vida, que implica continuidad para potencializar su desarrollo. Por otra parte, Said y Valencia (2014, p. 100) afirman al respecto:

Es una correcta elección donde hay varios factores: 1. todos los individuos necesitan tener una clara comprensión de sí mismos, de sus aptitudes, intereses, ambiciones, recursos y limitaciones, 2. un reconocimiento de los requerimientos y condiciones de éxito, ventajas y desventajas, recompensas, oportunidades y perspectivas en diferentes líneas de trabajo, y 3. un auténtico razonamiento sobre la relación entre estos dos grupos.

En esta línea, Castañeda y Niño (2005) definen la Orientación Vocacional como el proceso mediante el cual los participantes de su red personal y social le facilitan al joven bachiller o de primeros semestres de carrera reconocer sus intereses, aptitudes, valores y actitudes; de modo tal que se le permita potencializar y direccionar la vida escolar, familiar y social, de acuerdo con las potencialidades y posibilidades de cada uno de estos contextos.

Según el MEN (2013) la OSO se define como una estrategia que busca atender integralmente al ser humano, reconociendo que este se encuentra en interacción permanente con el entorno social, político, cultural y económico. Por ello, la OSO se integra en tres componentes:

•      Autoconocimiento: se refiere al conocimiento que construye la persona de si mismo, en cuanto a intereses, gustos, preferencias y aversiones relacionadas con el estudio y trabajo. En el componente de autoconocimiento el estudiante reconoce sus potencialidades y expectativas del futuro, en aras de mejorar sus aptitudes y capacidades en un área de interés.

•      Mundo de la formación: consiste en el conocimiento de las posibilidades de estudio e incluye programas de formación, instituciones, mecanismos de ingreso, costos, reconocimiento social de la educación, etc. En este componente, el estudiante evalúa los programas académicos y las instituciones educativas y se prepara para afrontar los procesos de selección de programas de formación.

•      Mundo del trabajo: es el conocimiento de los derechos laborales, las modalidades de contratación y la formación en habilidades básicas para la búsqueda de empleo. En este componente, el estudiante relaciona sus expectativas de ocupación en el mercado de trabajo con las posibilidades y características de los programas de formación.

En este orden de ideas, la OSO es un proceso de acompañamiento a las personas que necesitan tomar una decisión con relación a su trayectoria ocupacional. Cinco momentos se identifican para la construcción de las trayectorias. Cada momento de transición tiene correspondencia con diferentes retos que presenta el sistema educativo, como: el incremento de la tasa de cobertura bruta de educación superior; el aumento de la cobertura de la formación técnica y tecnológica; la disminución de las tasas de deserción; y el incremento de la formalización laboral, en cuanto la educación superior aumenta las probabilidades de insertarse y mantenerse en el mercado laboral formal (Consejo Privado de Competitividad, 2014).


Propuesta de intervención OSO mediada por TIC y redes sociales virtuales

Posibilitar que los procesos de OSO puedan ser mediados por las TIC y redes sociales puede convertirse en un reto, si el orientador3 de la institución educativa no está familiarizado con ellas. Por tanto, es necesario un acompañamiento a estos profesionales y docentes para lograr una apropiación de las TIC y de esta manera poder aprovechar los recursos disponibles en las redes con una intencionalidad pedagógica.

En el marco de la presente investigación se tomó como referencia la propuesta de Competencias TIC para el desarrollo profesional Docente planteada por el Ministerio de Educación Nacional (2013b), como ruta de apropiación de TIC que permite preparar a los docentes de forma estructurada para enfrentar el uso pedagógico de las TIC, participar en redes, comunidades virtuales y proyectos colaborativos. A continuación se presentan los diferentes niveles de tales competencias, las cuales fueron consideradas para el diseño del acompañamiento en la institución educativa:

•      Exploración: es la primera aproximación a un mundo desconocido en el que es muy apropiado imaginar o traer a la mente cosas que no están presentes para nuestros sentidos. Lo más importante del momento de exploración es romper con los miedos y prejuicios, abrir la mente a nuevas posibilidades, soñar con escenarios ideales y conocer la amplia gama de oportunidades que se abren con el uso de TIC en educación.

•      Integración: en este segundo momento, se desarrollan las capacidades para usar las TIC de forma autónoma, los docentes están listos para desarrollar ideas valiosas a través de la profundización y la integración creativa de las TIC en los procesos educativos.

•      Innovación: se caracteriza por poner en práctica nuevas ideas sobre el uso de las TIC, adoptarlas y adaptarlas y usar las TIC para crear, expresar percepciones, construir colectivamente nuevos conocimientos y generar estrategias novedosas que permitan reconfigurar la práctica educativa.

A partir de esta tipología/clasificación, se planteó el ejercicio de extrapolarla puntualmente al campo de los procesos de OSO, de tal manera que se pudiesen situar niveles de implicación de las TIC en estos procesos:

Figura 1. Competencias docentes para la relación TIC-OSO

Fuente: elaboración propia tomando como referencia MEN (2013).


Material y métodos

La investigación desarrollada es de enfoque mixto, integra componentes cualitativos y cuantitativos y tiene carácter exploratorio y descriptivo. Exploratorio porque se enfocó en estudiar el potencial de las redes sociales virtuales como mediación en los procesos de OSO de jóvenes de educación media, un tema con poco desarrollo investigativo, según lo demostró el estado del arte. Descriptivo porque nos permitió identificar las características de los niveles de competencias TIC en la orientadora de la institución educativa, como estrategia de acompañamiento a la implementación de la propuesta.

La investigación fue desarrollada en una institución educativa de carácter público en la ciudad de Barranquilla, con participación de la orientadora de la institución y 22 estudiantes entre los 16 y 18 años de edad, que se encontraban cursando el grado 11. La muestra estuvo constituida por el total de la población, pues implicó a la orientadora como persona líder de los procesos de orientación en la institución y al total de estudiantes del grado 11, con quienes resultaba de especial interés pilotear la propuesta de intervención socioeducativa mediada por TIC y redes sociales virtuales, diseñada en el marco de esta misma investigación. Los participantes de la investigación fueron los mismos de principio a fin, es decir, que no hubo cambios en la muestra por abandono, y el diseño metodológico del estudio no planteó exclusión.

La selección de participantes estuvo guiada por los siguientes criterios. En el caso de la institución educativa, debía: 1) ser de carácter público, 2) pertenecer al distrito de Barranquilla, 3) con oferta de media vocacional (grado 11), 4) estar desarrollando iniciativas o procesos relacionados con la OSO, 5) expresar voluntad y compromiso en el desarrollo de la investigación a fin de integrar en los procesos de OSO el uso de TIC y redes sociales virtuales. En relación con la orientadora, el criterio de elección fue contar con un líder de los procesos de orientación dentro de la institución educativa. Siendo la orientadora la única profesional con ese encargo explícito en la institución, su elección fue unilateral. Los estudiantes elegidos fueron los del único curso de 11 con que contaba la institución en el momento de realización de la investigación, los cuales participaron en su totalidad. La idea de trabajar con estudiantes de grado 11 estuvo relacionada con que en la institución educativa las iniciativas de orientación están dirigidas mayoritariamente hacia los estudiantes de ese curso y por el especial interés que representa para los estudiantes de este grado el tema, quienes estaban próximos a terminar su ciclo de formación de media vocacional.

El proceso investigativo implicó un acompañamiento sostenido durante aproximadamente seis meses por parte del equipo ejecutor del proyecto a fin de poner en marcha el diseño de la propuesta OSO mediada por TIC y redes sociales virtuales. En ese tiempo, se abordó el componente cualitativo a través de aplicación de las técnicas de observación, entrevista semiestructurada y talleres investigativos. El componente cuantitativo implicó la aplicación de un cuestionario a los estudiantes acerca de los factores involucrados en la toma de decisión de su OSO.

Como limitaciones del estudio se reconocen: la utilización de una muestra reducida; única institución educativa y única orientadora, con la consecuente afectación que eso genera para la fortaleza de resultados y para su reproducibilidad. Por el tipo de diseño metodológico tampoco se contempla la generalización de resultados. Sin embargo, la investigación presenta criterios de rigurosidad metodológica relacionadas con la elección de participantes y validez y fiabilidad en el empleo de técnicas e instrumentos de recolección de información. A continuación se resumen los diferentes momentos del acompañamiento:

Tabla 1. Momentos del proceso de acompañamiento

Fuente: elaboración propia.


Resultados

Los resultados dan cuenta de lo hallado en la institución educativa que funcionó como estudio de caso con relación al proceso de integración de TIC y redes sociales en los procesos de OSO. A continuación, se presentan los resultados teniendo en cuenta los momentos que se vivenciaron de apropiación TIC en los participantes y tomando en consideración el proceso de acompañamiento realizado.


Exploración

Encontramos que la orientadora encargada de liderar los procesos de orientación en la institución educativa utiliza las TIC en sus labores educativas cotidianas, tales como: enviar y recibir correos electrónicos, descargar información de la red y preparar presentaciones en Power-Point para reuniones con padres y actividades con estudiantes. Su uso es exclusivamente para tareas cotidianas profesionales. Por otra parte, los estudiantes señalaron que las TIC hacen parte del diario vivir, tanto de sus tareas académicas como de su vida personal. En relación con el uso de las redes sociales, manifestaron usar redes sociales para ver imágenes, ver videos, chatear y enterarse de lo que sucede con las demás personas y sucesos actuales. Referente a la conectividad, la mayoría de estudiantes manifestaron recargar internet por días para conectarse en su celular, y algunos cuentan con internet en sus casas. De las redes sociales más visitadas, los estudiantes comentaron usar WhatsApp como la red social virtual más usada. En segundo lugar estuvo Facebook, como la plataforma más usada en su día a día. Cinco estudiantes mencionaron no tener celular, por tanto, no tenían WhatsApp. En cuanto al uso educativo de las redes sociales en orientación, algunas intervenciones de los estudiantes dejaron ver su necesidad e interés de una orientación más continua en su proceso de decisión de estudio, más interactiva y participativa.


Integración

En el momento de la exploración, la orientadora queda informada de las posibilidades de uso de las redes sociales a través de un taller realizado por el equipo de investigación. Sin embargo, manifiesta no sentirse preparada para integrar inmediatamente el uso de las TIC y redes sociales virtuales en los procesos de OSO. Es el equipo de investigación quien asume el liderazgo del trabajo con TIC y redes sociales virtuales durante la investigación. Durante la sesión de entrevista con la orientadora, sus respuestas dejaron ver miedos acerca del uso de las redes sociales virtuales, por falta de conocimientos técnicos sobre su uso y sobre la forma de gestionar y diseñar el plan de trabajo para involucrar las TIC y redes sociales virtuales. La orientadora mostró no tener prejuicios acerca del uso de las TIC en los procesos de enseñanza-aprendizaje, reconoce sus posibilidades e impacto en educación y se mostró muy abierta en aprender cómo se haría el proceso de OSO con TIC y redes sociales virtuales.

De acuerdo con los niveles de competencias TIC (MEN, 2013), la información recolectada permite situar a la orientadora de la institución educativa en el nivel de exploración. Para llegar al nivel de integración, se requería que asumiera el liderazgo del uso de las redes sociales en los procesos de OSO. En este orden de ideas, la persona encargada de liderar estos procesos en la institución educativa debe sentir confianza y ser capaz de diseñar y gestionar ambientes de aprendizaje mediados por TIC.

En cuanto a la integración de las redes sociales en los procesos de OSO de la institución educativa, el equipo de acompañamiento inicia el proceso con la creación de un grupo cerrado4 en las redes sociales de WhatsApp y Facebook. Teniendo en cuenta que los mismos estudiantes propusieron la creación de un grupo en la plataforma de ambas redes sociales, para no excluir a los estudiantes que manifestaron no tener WhatsApp, en ambas plataformas se compartía la misma información del proceso de orientación apoyado en redes sociales virtuales.

Los aspectos que permitieron dinamizar el uso de las redes sociales en los procesos de OSO en el grupo privado de WhatsApp y Facebook estuvieron principalmente relacionados con: 1) el tipo de comunicación en la plataformas de las redes sociales virtuales, que se dio de manera horizontal, y en ambas vías, de modo que los estudiantes y los investigadores encargados de hacer el acompañamiento se comunicaban de forma horizontal; 2) el tipo de información compartido en la plataforma de las redes sociales virtuales, que fueron mayoritariamente imágenes, videos, links de información sobre ofertas educativas y el mercado laboral, avisos, frases, textos cortos, test, entre otros; 3) se utilizaron estrategias que ayudaron a promover la participación de los estudiantes en las plataformas de las redes sociales. Se planteó el uso de preguntas que orientaban o daban luz a los miembros sobre el proceso de toma de decisiones. Algunas de ellas fueron: ¿sabes cuál es la diferencia entre estudios técnicos y carreras profesionales?, ¿te has preguntado si tus capacidades responden al perfil de estudiante exigido por el programa de formación que te gusta?, ¿cuáles son las condiciones labores que te gustaría en un futuro? (véase Tabla 2).

Tabla 2. Relación de actividades en proceso de acompañamiento

Fuente: elaboración propia.


Las actividades realizadas por el equipo de acompañamiento se clasificaron en los tres componentes de la OSO.

Las preguntas realizadas por parte del equipo de acompañamiento en el grupo de WhatsApp y Facebook permitieron promover la participación activa de los estudiantes. Se observó que el uso de preguntas es una herramienta pedagógica útil en estos espacios, propicia mayor número de intervenciones, genera reflexión y alienta el autoaprendizaje en los estudiantes. Algunas de las respuestas de los estudiantes dejaron ver que la pregunta generaba interés e inquietud, lo cual inducia a la participación de los estudiantes o a una nueva pregunta. Las preguntas realizadas por el equipo de acompañamiento apuntaban a los tres componentes de OSO: autoconocimiento, mundo de la formación, mundo del trabajo.

Con respecto a las normas de uso de las redes sociales en los procesos de OSO, los estudiantes respetaron las instrucciones que fueron dadas desde un principio de que fueran de uso exclusivo para temas de OSO. Los talleres permitieron reconocer las posiciones de los estudiantes con respecto a la integración de las TIC y redes sociales en los procesos de OSO. Manifestaron que les ayudaron a pensar mejor sobre su futuro de manera interactiva, se sintieron acompañados al encarar preguntas complejas, no tenían que esperar tanto tiempo para resolver dudas y las preguntas realizadas por otros compañeros les servían a todos. También dijeron que muchas veces no preguntaban en clases por pena.

La red social con más participación fue WhatsApp, donde existieron más participaciones y surgieron más preguntas y comentarios por parte de los estudiantes. En la Tabla 3 se relacionan algunas preguntas que han sido clasificadas en uno de los componentes de OSO en el que se detectó mayor necesidad.

Tabla 3. Inquietudes propuestas por estudiantes en las redes sociales virtuales

* Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación.
** Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior.
Fuente: elaboración propia.


Respecto del nivel de Innovación, este no se alcanza a evidenciar en la institución educativa, teniendo en cuenta que el proceso de integración de TIC y redes sociales lo desarrolló el equipo de investigación y la orientadora no tuvo vinculación.


Evaluación cuantitativa

Con este proceso se buscó, mediante la recolección objetiva de datos, establecer el posible efecto de las actividades antes descritas en los factores involucrados en la toma de decisión acerca de las posibles trayectorias de estudio y trabajo de los estudiantes. Para tal efecto, se dio cuenta del modelo propuesto por De León y Rodríguez (2008), compuesto por los siguientes indicadores de verificación:

•      Aprender a obtener información interna: inventarios de intereses, aptitudes y preferencias.

•      Manejar la información externa: conocer la información del horizonte profesional y campo de inserción laboral, tanto en su región como en el país.

•      Comparación: comparar las fuentes de información y elaborar un perfil ocupacional.

•      Toma de decisión: autopercepción del nivel de preparación para la decisión socioocupacional al momento de egresar e incorporarse al mundo laboral o profesional.

Para cada indicador se aplicaron cuestionarios a cada estudiante de 11 (en total, a 22 estudiantes), teniendo en cuenta que estos son los más cercanos a egresar del grupo beneficiario, lo anterior siguiendo las pautas de un diseño preexperimental (sin grupo de control) con pretest y postest sobre una muestra relacionada, dado que se aplica a los mismos estudiantes en dos momentos: inicial (pretest) y final (postest). Este diseño es frecuentemente utilizado en estudios educativos, toda vez que los grupos de estudiantes o aulas de clase no responden a una asignación aleatoria (propia de diseños experimentales) y pueden considerarse grupos intactos o naturales. Por otra parte, como señala Morales Vallejo (2012), este tipo de diseño es uno de los más frecuentes y sencillos, busca verificar un cambio y mide a los sujetos antes y después de un tratamiento o experiencia en aquella variable o variables en las que se espera que cambien.

En cuanto a la recolección de información, se dio cuenta de la aplicación de un cuestionario autoadministrado compuesto por 24 ítems diseñados específicamente para la intervención, donde cada ítem se evalúa en una escala de 0 a 7. La confiabilidad de la escala se evaluó a través de un análisis de fiabilidad en el cual se obtuvo el coeficiente estadístico Alfa de Cronbach para cada grupo de ítems, expresados en la Tabla 4. Vale la pena destacar que este es "un índice usado para medir la confiabilidad del tipo consistencia interna de una escala, es decir, para evaluar la magnitud en que los ítems de un instrumento están correlacionados" (Oviedo y Campo, 2005). Así pues, valores más altos del alfa de Cronbach indican mayores niveles de relación y, por ende, mayor consistencia5. En otras palabras, el alfa de Cronbach es el promedio de las correlaciones de las preguntas que hacen parte de un instrumento y debe ubicarse por encima del 0,7, ya que para magnitudes inferiores la consistencia interna se considera Baja (Oviedo y Campo, 2005). )

Tabla 4. Alfa de Cronbach por indicadores de verificación

Fuente: elaboración propia.


Es importante resaltar que, por no poder aislar las causas externas que pueden afectar el resultado de los test inicial y final o, en otras palabras, por la imposibilidad de tener información sobre qué resultados se hubieran obtenido sin la realización de las actividades del programa de intervención, no puede establecerse de forma concreta si el efecto de la intervención es eficaz. Sin embargo, la aplicación de esta evaluación permite comprobar si la intervención funciona de la manera en que se espera y si el cambio está al menos en la dirección prevista. Los resultados obtenidos para cada variable se basan en la sumatoria de los puntajes de cada uno de sus indicadores, y el puntaje total se presentan en una escala estandarizada con media de 5 y desviación típica de 1. Los resultados en las mediciones inicial y final se presentan en la Figura 2:

Figura 2. Resultados en las mediciones inicial y final

Fuente: elaboración propia


De acuerdo con la Figura 2, en el indicador "aprender a obtener información interna, inventario de intereses, aptitudes y preferencias", se observa un aumento en el puntaje de 2,6 puntos entre los dos momentos de la medición, aspecto que resulta importante, considerando los cambios esperados como resultado de la intervención. En cuanto al "manejo de la información externa, el conocimiento de la información del horizonte profesional y campo de inserción laboral, tanto en la región como en el país", los cambios son similares a los evidenciados en el indicador anterior; en tal sentido, el puntaje entre las aplicaciones es de 2,1 puntos.

Al revisar los resultados del indicador "comparación de fuentes de información y elaboración de un perfil ocupacional", se observa que, si bien se presentan cambios positivos en los dos momentos de la aplicación, estas variaciones son mínimas, de 0,9 puntos. En lo que corresponde a la "toma de decisión, autopercepción sobre el nivel de preparación para la decisión socioocupacional al momento de egresar, e incorporarse al mundo laboral o profesional", encontramos un aumento de 1,1 puntos.

Para efectos de verificar o comprobar este cambio en la media de los puntajes para cada indicador, es decir, que no hayan sido producto del azar, fue necesario testearlos a partir de una prueba de rangos con signo de Wilcoxon para dos muestras relacionadas. Esta prueba es comúnmente utilizada cuando los datos no responden a una distribución normal y para su utilización no es necesario una distribución en particular (Rosenthal, 1991). Así, los resultados en las pruebas nos indican que los cambios observados en los rangos promedio de las dos muestras son estadísticamente significativos respecto de "aprender a obtener información interna" (sig. asintótica = 0,0063) y de "manejar la información externa" (sig. asintótica = 0,00012); en otras palabras, se rechaza la hipótesis nula de que las medianas son las mismas entre el antes y el después de la intervención en estos dos indicadores.


Discusión y conclusiones

Los resultados obtenidos evidencian que es posible desarrollar un proceso de integración de las TIC y redes sociales virtuales en los procesos de Orientación Socio Ocupacional, como una alternativa de la orientación. Sin embargo, y considerando el tipo de investigación desarrollada, resulta apresurado afirmar que el uso de las redes sociales como mediación en los procesos de OSO sea considerado una práctica exitosa que permite el fortalecimiento de estos procesos en las instituciones educativas. En ese sentido, se recomienda seguir explorando en futuras investigaciones el uso de las TIC y redes sociales virtuales en el ámbito de la orientación, rescatando sus potencialidades.

Concluido el estudio, puede afirmarse que se dio cumplimiento a los objetivos propuestos. En relación con la revisión de literatura de la orientación socioocupacional en educación media y su relación con las TIC y redes sociales virtuales, la investigación dio cuenta del levantamiento de un estado del arte suficiente a partir del cual se tomaron referentes para el diseño de la propuesta de intervención. De ese proceso se destaca que, a pesar del auge de publicaciones académicas que refieren el tema de orientación, la relación entre orientación socioocupacional y TIC/ redes sociales virtuales es poco abordada y, por tanto, la literatura al respecto es aún escasa. Sobre el tema específico, la mayoría de publicaciones son textos de reflexión o ensayos que argumentan la importancia del uso de redes sociales en este tipo de procesos, y las pocas investigaciones científicas existentes se dirigen específicamente al uso de internet en los departamentos de orientación.

El segundo objetivo, dirigido a diseñar una propuesta de orientación socioocupacional mediada por las TIC y redes sociales virtuales, encontró cumplimiento, al vincular los referentes conceptuales relativos a las competencias TIC para el desarrollo profesional docente (MEN, 2013) con los referentes teóricos de la orientación socioocupacional expuestos en este trabajo (García et al., 1993; Bisquerra, 1998; Said y Valencia, 2014; MEN, 2013). De esa forma, se propone la convergencia entre niveles de competencias TIC de exploración, integración e innovación con componentes de la orientación socioocupacional de autoconocimiento, mundo de la formación y mundo del trabajo.

En cuanto al último objetivo de desarrollo de una prueba piloto de la propuesta diseñada, este fue posible en el trabajo de campo desarrollado en la institución educativa, cuyos resultados resaltan que la orientadora mueve esfuerzos de orientación vinculando TIC en los niveles de exploración e integración, sin llegar a iniciativas de innovación. Por su parte, el equipo de acompañamiento lideró con los estudiantes actividades en los tres niveles, vinculando WhatsApp y Facebook para apuntar a los componentes de autoconocimiento, mundo de la formación y mundo del trabajo.

Ahora bien, para que la incorporación de las redes sociales virtuales en la orientación sea una estrategia sostenible, es necesario que tanto el orientador como docentes encargados de actividades de orientación asuman ese liderazgo en la institución educativa y organicen un plan de trabajo de incorporación de TIC y redes sociales en el diseño curricular, siempre proyectando institucionalizar la estrategia. Por la experiencia desarrollada, se recomienda realizar planeación del proceso de integración de las TIC y redes sociales, funcionando como guía en el proceso orientador de los estudiantes y teniendo en cuenta las mayores necesidades de OSO que pueden surgir según el grado.

En este sentido, es muy importante que los líderes del proceso cuenten con el respaldo de la gestión académica y directivas para potenciar los procesos formativos y de orientación con TIC en las instituciones educativas. Existen dos grandes retos para ellos: primero, la disponibilidad de tiempo y viabilidad de acceso que se debe tener para estar conectado continuamente en las plataformas de las redes sociales; segundo, la formación en el manejo de las TIC, que debe asumirse como un proceso de preparación técnica y funcionalidades para lograr transcender el nivel de competencia de exploración al de integración.

El cuestionamiento planteado inicialmente, relacionado con que si las redes sociales tienen potencial en los procesos de OSO, implicó la reflexión del uso de las redes sociales entre pares, promoviendo que los mismos estudiantes sean autónomos en la gestión de su propio conocimiento, compartiendo, buscando y produciendo información en la plataforma de las redes sociales. Todo ello con unas orientaciones dadas por los líderes del proceso y teniendo en cuenta las necesidades detectadas en los estudiantes a través de sus interacciones o las relativas al autoconocimiento, el mundo de la formación y el mundo del trabajo, propias del contexto.

La mayor necesidad de OSO detectada en los estudiantes de grado 11 de la institución educativa intervenida fue el componente del mundo de la formación. Ellos se encontraban interesados y motivados en compartir y hacer preguntas sobre los programas de estudios, universidades, créditos y todo lo relacionado con la formación superior. Con respecto al componente de autoconocimiento, encontramos que la gran mayoría de estudiantes manifestaban conocer sus capacidades y gustos relacionados con la formación, aunque se considera que es un aspecto que debe ser fortalecido, por las limitaciones que pueda causar la autopercepción. Se pudo evidenciar que les generaba miedo e indecisión no tener claridad sobre los programas de estudio y los posibles campos de acciones de trabajo.

Si bien las TIC proveen recursos de los que no disponían hace algún tiempo los orientadores, esta propuesta no trata de sustituir los espacios de trabajo de las instituciones educativas destinados a la OSO. En cambio, propone una forma de enriquecer el proceso de orientación integrando recursos y metodologías y respondiendo a las exigencias del medio con un aprendizaje permanente y flexible. Según la propuesta, el proceso de orientación debe trascender el uso del correo, de Microsoft Word y de herramientas básicas e integrar servicios y aplicaciones de comunicación que permitan una dinámica de comunicación horizontal y multipunto, en el que el flujo de información que sea accesible, actualizada y constante.

Tras el trabajo de investigación, se pudo identificar cuatro factores críticos de éxito en el proceso de orientación con las redes sociales virtuales:

•      Acceso a la tecnología: lo ideal para trabajar los procesos de OSO en las plataformas de redes sociales es que todos los estudiantes cuenten con tecnología móvil o computador en sus casas, para no excluir del proceso a ningún estudiante. Por el contrario, si la institución educativa cuenta con dotación de equipos y la infraestructura pertinente, se podrían programar sesiones de trabajo en la sala de informática, con unas pautas específicas de trabajo.

•      Conectividad: requiere que los estudiantes y el orientador mantengan conexión a internet para lograr una interacción con retroalimentación continua y oportuna. Autores como Traxler y Kukulska-Hulme (2016) resaltan el uso de los dispositivos móviles como fuente de conectividad para acceder a la información de manera personal, espontánea y rápida, además de las posibilidades que ofrecen para conectarse con otras personas. En este sentido, los dispositivos móviles superan al computador como dispositivo principal de acceso a internet, pues, al ser pequeños y portables, pueden ser utilizados en cualquier lugar. Por su parte, Brujin y Van Dijk (2012) afirman que la conectividad ayuda a las zonas tecnológicamente deprimidas en su desarrollo, relacionamiento y generación de nuevos conocimientos para la transformación social.

•      Interactividad: para que la red cumpla los objetivos con los que fue creada, siempre debe existir participación activa de sus integrantes; por tanto, se requiere que el orientador sea un mediador activo que promueva la reflexión y la participación de los estudiantes por medio de tips o frases que generen reflexión, preguntas e interacción, pero también que los estudiantes ejerzan su derecho como comunicadores y dinamicen la comunicación, iniciando nuevas discusiones.

•      Relación amable: es importante que estudiantes y orientadores de los procesos OSO de las instituciones educativas se sientan a gusto con el uso de la tecnología y venzan miedos y prejuicios, a fin de aprovechar las posibilidades y construir aprendizajes significativos.

Para concluir, se evidencia que las TIC y redes sociales virtuales en los procesos de OSO crean nuevas formas de interacción y un entorno de aprendizaje enriquecido y participativo, donde se propicia que todos los participantes sean orientadores de si mismos y tengan apoyo de sus pares, y con ello se trasciende la forma tradicional en la que se ha llevado a cabo la orientación socioocupacional en las instituciones educativas.



Notas

2 La investigación "Tecnología y redes sociales: Una alternativa para la intervención en orientación vocacional (socio-ocupacional) de jóvenes en educación media de escuelas de estratos 1, 2 y 3 de la ciudad de Barranquilla" fue desarrollada en el marco de la Convocatoria No. 702 de 2014 de Colciencias, entre los años 2016 y 2017. En el proyecto, la licenciada Paola Sinning actuó como joven investigadora, la doctora Andrea Lafaurie como tutora y el magister Jorge Valencia como asesor.

3 Se utiliza el término orientador para referirse a aquella persona o personas que en la institución educativa desarrollan acciones enfocadas a la orientación socioocupacional de los estudiantes, sea porque tiene la formación profesional o porque, por manifestar interés, ha sido encomendada en esa labor. En el contexto del estudio, la orientadora era una docente de área encargada de desarrollar labores de orientación socioocupacional.

4 El grupo privado en WhatsApp estaba conformado en total por los 22 estudiantes de grado 11 (la muestra seleccionada) y 2 investigadoras.

5 Según Celina y Campo (2005), los niveles de consistencia interna determinados por el alfa de Cronbach serían: 0,9 ≤ α = excelente, 0,8 ≤ α < 0,9 = buena, 0,7 ≤ α < 0,8 = aceptable, 0,6 ≤ α < 0,7 = cuestionable, 0,5 ≤ α < 0,6 = pobre, α < 0,5 = inaceptable.



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